Por: Lic. en Enf. Carmen Silva Mego, Obst. Juana Quiñones Cruz y Lic. en Enf. Verónica Chávez Rosero.
Septiembre del 2007, Cajamarca - Perú.
I. INTRODUCCIÓN:
El Presidente García, en su discurso del 28 de julio del 2006, anunció su intención de municipalizar los servicios de salud y educación, la misma que empieza a concretizarse con la implementación de un Plan Piloto de Municipalización de la Educación que se iniciará en el año 2007.
En diferentes países de América Latina se han implementado ya similares propuestas, con resultados positivos en algunos, y negativos, en otros.
En este artículo se esbozan algunas ideas respecto a las propuestas de municipalización de los servicios de salud y educación del Perú, enunciándose los aspectos positivos y negativos que pueden generarse como consecuencia de su implementación.
II. MUNICIPALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD Y EDUCACIÓN
El Estado peruano se ha caracterizado por su histórico centralismo agobiante. En Lima se concentran los poderes, instituciones, y esta ciudad es el centro de las actividades económicas, sociales, culturales, políticas y administrativas.
Este centralismo trae consigo innumerables males, tales como: olvido de las necesidades prioritarias de las ciudades del interior del país, bajo nivel de la calidad de vida de un amplio sector de la población peruana, desarrollo desigual y no equitativo de las distintas regiones, con relaciones comerciales y mercantiles asimétricas; concentración de la población en determinadas áreas geográficas, con mayores índices de contaminación ambiental y aprovechamiento irracional de los recursos, sobredimensión del poder, entre otros.
Estos males no han sido sólo característicos del Perú, sino que se presentan en diversos países de América Latina. Ante ello, en diversas épocas surgieron propuestas diversas de descentralización.
En el Perú, la descentralización empezó en 1989 con la creación de las regiones, pero en 1992, con el golpe de Estado de Alberto Fujimori, dicho proceso no avanzó, por el contrario, nuevamente se centralizaron las responsabilidades ya delegadas a fines de la década de los 80.
En el año 2000 nuevamente se empieza a impulsar la descentralización con el gobierno de transición de Valentín Paniagua y a partir del año 2002 se promulgan diversas Leyes como la Ley de Bases de descentralización, cumpliéndose este proceso de manera parcial, sobre todo con la transferencia de los programas sociales hacia las municipalidades.
En este contexto, como una forma de descentralización se pretende municipalizar a los servicios de educación y salud. Por municipalización de estos servicios debe entenderse al proceso de transferencia del gobierno central a los gobiernos locales de competencias y funciones, a fin de que estos puedan gestionar, administrar y dirigir los servicios de salud y educación, en sus respectivos ámbitos de circunscripción territorial.
Este proceso es de trascendental importancia en el país, ya que la educación y la salud son dos de los pilares fundamentales para lograr el desarrollo y garantizar el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación.
Así, se ha desarrollado un Plan Piloto de municipalización del servicio de educación, el mismo que se desarrollará durante el año 2007, en distritos previamente escogidos, entre ellos, Baños del Inca y La Encañada, en Cajamarca. No existe aún un Plan Piloto para la municipalización de la Salud.
Entre los principales puntos que se establecen en este Plan Piloto para la municipalización del servicio de educación se destacan los siguientes: La unidad mínima de planificación del desarrollo educativo es el Gobierno Local Distrital; el Gobierno local será participe directamente en la gestión de las instituciones educativas tomando las principales decisiones en el ámbito pedagógico, institucional y administrativo para mejorar la calidad del servicio educativo; la sociedad participará directamente en la gestión por medio de los Consejos Educativos Institucionales, tomando igualmente las principales decisiones en el ámbito pedagógico, institucional y administrativo para mejorar la calidad del servicio educativo.
El economista Manuel Iguiñiz señala como fortalezas de la municipalización de la educación a las siguientes: Existencia de capacidad institucional instalada en algunas municipalidades, experiencia acumulada en la gestión de programas sociales, experiencia de procesos participativos en municipalidades, desarrollo de iniciativas educativas ante ausencia de Estado, desarrollo de proyectos de apoyo a la atención integral de la primera infancia.
Como debilidades de la municipalización, el referido economista señala a las siguientes: tradición “obrista” de las Municipalidades, tensión entre el liderazgo autónomo y la sobredemanda del Estado nacional, heterogeneidad de capacidades institucionales, problemas de capacidad de gasto, demanda insatisfecha de los pobladores.
Consideramos que la municipalización de los servicios de salud y educación, debidamente implementados, puede traer consigo resultados positivos, pues en materia educativa permitiría adaptar el currículo a la demanda de cada localidad, permitiendo que los contenidos educativos sean elaborados sobre la base de la realidad étnica y cultural de cada uno de los distritos del país. En materia de salud permitiría priorizar atención en enfermedades más frecuentes en cada distrito, así como también que los servicios de salud lleguen a zonas más alejadas del país.
La posibilidad de que las decisiones sean tomadas por gente que conoce la realidad local y la promoción de la participación democrática de la población en la toma de decisiones, son también aspectos positivos de la municipalización de los servicios de educación y salud.
Entre algunos de los aspectos negativos se pueden mencionar a los siguientes. En materia de educación la propuesta sólo plantea la municipalización en el nivel primario. Consideramos que no se debe dejar de lado el nivel secundario e inicial, pues existen Instituciones Educativas que tienen los tres niveles y necesitan una gestión articulada de los tres. Por otro lado, no todos los municipios van a tener la capacidad técnica para manejar estos servicios; todos los municipios no tienen recursos y equipos humanos idóneos; se corre el riesgo de la politización en la toma de decisiones, sobre todo en lo referente a selección de personal; ausencia de equipos técnicos calificados para la adecuada gestión y dirección de estos servicios; inexperiencia de las autoridades de los gobiernos locales en el manejo de estos sectores, pues, sería la primera vez que los tienen a su cargo; falta de concienciación de la comunidad en el papel que deben cumplir en la gestión de estos servicios; desigualdad de criterios en la aplicación de políticas en cada distrito, en asuntos que requieren uniformidad de tratamiento; insuficiencia de recursos económicos para el manejo de estos sectores; falta de un esquema normativo preciso respecto a las nuevas competencias municipales; falta de capacitación de las autoridades locales para asumir estas nuevas funciones.
Por ello, para evitar que estos aspectos puedan determinar el fracaso de la propuesta de municipalización de los servicios de educación y salud, se deberían implementar acciones urgentes que permitan la viabilidad de la propuesta.
III.- REFLEXIÓN FINAL
El Estado peruano ha padecido de una mal endémico: la centralización. Esta ha causado mucho daño a la población del interior del país, Por ello, toda propuesta de descentralización entendida como delegación de competencias y de funciones a Gobiernos Regionales y Locales debe ser bienvenida, pues permitirá que en cada región del país se adopten decisiones de acuerdo a su propia realidad.
Sin embargo, este proceso debe realizarse con mucha seriedad y responsabilidad, a fin de que el paso que se dé signifique un beneficio para la población y no constituya tan sólo un afán político del Gobierno Central de desatenderse de los problemas de estos dos sectores fundamentales para el desarrollo integral de la nación, deviniendo a la postre en un fracaso más que se sume a la historia de nuestro país.
Septiembre del 2007, Cajamarca - Perú.
I. INTRODUCCIÓN:
El Presidente García, en su discurso del 28 de julio del 2006, anunció su intención de municipalizar los servicios de salud y educación, la misma que empieza a concretizarse con la implementación de un Plan Piloto de Municipalización de la Educación que se iniciará en el año 2007.
En diferentes países de América Latina se han implementado ya similares propuestas, con resultados positivos en algunos, y negativos, en otros.
En este artículo se esbozan algunas ideas respecto a las propuestas de municipalización de los servicios de salud y educación del Perú, enunciándose los aspectos positivos y negativos que pueden generarse como consecuencia de su implementación.
II. MUNICIPALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD Y EDUCACIÓN
El Estado peruano se ha caracterizado por su histórico centralismo agobiante. En Lima se concentran los poderes, instituciones, y esta ciudad es el centro de las actividades económicas, sociales, culturales, políticas y administrativas.
Este centralismo trae consigo innumerables males, tales como: olvido de las necesidades prioritarias de las ciudades del interior del país, bajo nivel de la calidad de vida de un amplio sector de la población peruana, desarrollo desigual y no equitativo de las distintas regiones, con relaciones comerciales y mercantiles asimétricas; concentración de la población en determinadas áreas geográficas, con mayores índices de contaminación ambiental y aprovechamiento irracional de los recursos, sobredimensión del poder, entre otros.
Estos males no han sido sólo característicos del Perú, sino que se presentan en diversos países de América Latina. Ante ello, en diversas épocas surgieron propuestas diversas de descentralización.
En el Perú, la descentralización empezó en 1989 con la creación de las regiones, pero en 1992, con el golpe de Estado de Alberto Fujimori, dicho proceso no avanzó, por el contrario, nuevamente se centralizaron las responsabilidades ya delegadas a fines de la década de los 80.
En el año 2000 nuevamente se empieza a impulsar la descentralización con el gobierno de transición de Valentín Paniagua y a partir del año 2002 se promulgan diversas Leyes como la Ley de Bases de descentralización, cumpliéndose este proceso de manera parcial, sobre todo con la transferencia de los programas sociales hacia las municipalidades.
En este contexto, como una forma de descentralización se pretende municipalizar a los servicios de educación y salud. Por municipalización de estos servicios debe entenderse al proceso de transferencia del gobierno central a los gobiernos locales de competencias y funciones, a fin de que estos puedan gestionar, administrar y dirigir los servicios de salud y educación, en sus respectivos ámbitos de circunscripción territorial.
Este proceso es de trascendental importancia en el país, ya que la educación y la salud son dos de los pilares fundamentales para lograr el desarrollo y garantizar el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación.
Así, se ha desarrollado un Plan Piloto de municipalización del servicio de educación, el mismo que se desarrollará durante el año 2007, en distritos previamente escogidos, entre ellos, Baños del Inca y La Encañada, en Cajamarca. No existe aún un Plan Piloto para la municipalización de la Salud.
Entre los principales puntos que se establecen en este Plan Piloto para la municipalización del servicio de educación se destacan los siguientes: La unidad mínima de planificación del desarrollo educativo es el Gobierno Local Distrital; el Gobierno local será participe directamente en la gestión de las instituciones educativas tomando las principales decisiones en el ámbito pedagógico, institucional y administrativo para mejorar la calidad del servicio educativo; la sociedad participará directamente en la gestión por medio de los Consejos Educativos Institucionales, tomando igualmente las principales decisiones en el ámbito pedagógico, institucional y administrativo para mejorar la calidad del servicio educativo.
El economista Manuel Iguiñiz señala como fortalezas de la municipalización de la educación a las siguientes: Existencia de capacidad institucional instalada en algunas municipalidades, experiencia acumulada en la gestión de programas sociales, experiencia de procesos participativos en municipalidades, desarrollo de iniciativas educativas ante ausencia de Estado, desarrollo de proyectos de apoyo a la atención integral de la primera infancia.
Como debilidades de la municipalización, el referido economista señala a las siguientes: tradición “obrista” de las Municipalidades, tensión entre el liderazgo autónomo y la sobredemanda del Estado nacional, heterogeneidad de capacidades institucionales, problemas de capacidad de gasto, demanda insatisfecha de los pobladores.
Consideramos que la municipalización de los servicios de salud y educación, debidamente implementados, puede traer consigo resultados positivos, pues en materia educativa permitiría adaptar el currículo a la demanda de cada localidad, permitiendo que los contenidos educativos sean elaborados sobre la base de la realidad étnica y cultural de cada uno de los distritos del país. En materia de salud permitiría priorizar atención en enfermedades más frecuentes en cada distrito, así como también que los servicios de salud lleguen a zonas más alejadas del país.
La posibilidad de que las decisiones sean tomadas por gente que conoce la realidad local y la promoción de la participación democrática de la población en la toma de decisiones, son también aspectos positivos de la municipalización de los servicios de educación y salud.
Entre algunos de los aspectos negativos se pueden mencionar a los siguientes. En materia de educación la propuesta sólo plantea la municipalización en el nivel primario. Consideramos que no se debe dejar de lado el nivel secundario e inicial, pues existen Instituciones Educativas que tienen los tres niveles y necesitan una gestión articulada de los tres. Por otro lado, no todos los municipios van a tener la capacidad técnica para manejar estos servicios; todos los municipios no tienen recursos y equipos humanos idóneos; se corre el riesgo de la politización en la toma de decisiones, sobre todo en lo referente a selección de personal; ausencia de equipos técnicos calificados para la adecuada gestión y dirección de estos servicios; inexperiencia de las autoridades de los gobiernos locales en el manejo de estos sectores, pues, sería la primera vez que los tienen a su cargo; falta de concienciación de la comunidad en el papel que deben cumplir en la gestión de estos servicios; desigualdad de criterios en la aplicación de políticas en cada distrito, en asuntos que requieren uniformidad de tratamiento; insuficiencia de recursos económicos para el manejo de estos sectores; falta de un esquema normativo preciso respecto a las nuevas competencias municipales; falta de capacitación de las autoridades locales para asumir estas nuevas funciones.
Por ello, para evitar que estos aspectos puedan determinar el fracaso de la propuesta de municipalización de los servicios de educación y salud, se deberían implementar acciones urgentes que permitan la viabilidad de la propuesta.
III.- REFLEXIÓN FINAL
El Estado peruano ha padecido de una mal endémico: la centralización. Esta ha causado mucho daño a la población del interior del país, Por ello, toda propuesta de descentralización entendida como delegación de competencias y de funciones a Gobiernos Regionales y Locales debe ser bienvenida, pues permitirá que en cada región del país se adopten decisiones de acuerdo a su propia realidad.
Sin embargo, este proceso debe realizarse con mucha seriedad y responsabilidad, a fin de que el paso que se dé signifique un beneficio para la población y no constituya tan sólo un afán político del Gobierno Central de desatenderse de los problemas de estos dos sectores fundamentales para el desarrollo integral de la nación, deviniendo a la postre en un fracaso más que se sume a la historia de nuestro país.

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